Antes de hacer el camino de Santiago, la mayoría de las preocupaciones que tiene la gente consisten en preparar bien el viaje, llevar todo lo necesario e imprescindible en la mochila y prepararse físicamente para la kilometrada que van a recorrer tus piernas.
Dicen que para hacer el Camino, has de prepararte unos meses antes caminando con las botas que vas a llevar (sobre todo si son nuevas) y la mochila con el peso que vas a cargar.
La mayoría de consejos que puedes encontrar en las guías, páginas web, blogs o en experiencias de otros peregrinos casi siempre son referentes al mejor tipo de calzado que puedes llevar, a lo que no debes meter en la mochila, cómo cuidar los pies, cómo curar las ampollas, algún albergue destacable...
Pero, todo esto, sólo te puede ayudar a encontrarte mejor físicamente (hay veces que ni eso). Casi nadie habla de la preparación mental que hay que hacer, ni previa, ni durante el camino. Van a ser muchos kilómetros, y en principio en el camino se conoce a mucha gente, pero de primeras has de saber que estás solo y que solo puedes y deberías llegar a Santiago.
Son muchas horas para ti, para pensar, muchas veces en nada, pero otras muchas son momentos para darle vueltas en tu cabeza a lo que ha sido, está siendo o quieres que sea tu vida....(¿en qué vas a pensar sino?...la última gala de Gran Hermano sólo te va a durar un par de días!). Es un buen momento para apartar todas las interferencias cotidianas, que impiden que puedas meterte de verdad, y como seguro que nunca habías hecho, dentro de ti mismo. Es una gran oportunidad para conocerte mejor, para conocer tus limitaciones, tanto físicas como mentales, de superarte a ti mismo...de ir descubriendo...¿el qué?...todavía no puedo responder esa pregunta, porque el camino no está bajo mis pies, pero tengo muchas ganas de ver qué es.
Voy a tomarme estos días de Semana Santa en familia, para empezar a despejar la mente de interferencias, para hacer esa preparación mental de la que nadie habla, y que es igual de necesaria que la preparación física previa; para dejar un poco que pase lo que tenga que pasar...para empezar a descubrir.
Espero que disfrutemos todos de esta Pascua.

... O lo que es lo mismo, deja que el Camino fluya...
ResponderEliminarEl peregrino se empapa del espíritu y la magia que dejaron los miles de Peregrinos que antes que el y desde siglos atrás recorrieron la senda
Ultreia