miércoles, 27 de marzo de 2013

MENS SANA IN CORPORE SANO

Antes de hacer el camino de Santiago, la mayoría de las preocupaciones que tiene la gente consisten en preparar bien el viaje, llevar todo lo necesario e imprescindible en la mochila y prepararse físicamente para la kilometrada que van a recorrer tus piernas.
Dicen que para hacer el Camino, has de prepararte unos meses antes caminando con las botas que vas a llevar (sobre todo si son nuevas) y la mochila con el peso que vas a cargar.

La mayoría de consejos que puedes encontrar en las guías, páginas web, blogs o en experiencias de otros peregrinos casi siempre son referentes al mejor tipo de calzado que puedes llevar, a lo que no debes meter en la mochila, cómo cuidar los pies, cómo curar las ampollas, algún albergue destacable...

Pero, todo esto, sólo te puede ayudar a encontrarte mejor físicamente (hay veces que ni eso). Casi nadie habla de la preparación mental que hay que hacer, ni previa, ni durante el camino. Van a ser muchos kilómetros, y en principio en el camino se conoce a mucha gente, pero de primeras has de saber que estás solo y que solo puedes y deberías llegar a Santiago.

Son muchas horas para ti, para pensar, muchas veces en nada, pero otras muchas son momentos para darle vueltas en tu cabeza a lo que ha sido, está siendo o quieres que sea tu vida....(¿en qué vas a pensar sino?...la última gala de Gran Hermano sólo te va a durar un par de días!). Es un buen momento para apartar todas las interferencias cotidianas, que impiden que puedas meterte de verdad, y como seguro que nunca habías hecho, dentro de ti mismo. Es una gran oportunidad para conocerte mejor, para conocer tus limitaciones, tanto físicas como mentales, de superarte a ti mismo...de ir descubriendo...¿el qué?...todavía no puedo responder esa pregunta, porque el camino no está bajo mis pies, pero tengo muchas ganas de ver qué es.

Voy a tomarme estos días de Semana Santa en familia, para empezar a despejar la mente de interferencias, para hacer esa preparación mental de la que nadie habla, y que es igual de necesaria que la preparación física previa; para dejar un poco que pase lo que tenga que pasar...para empezar a descubrir.

Espero que disfrutemos todos de esta Pascua.


viernes, 22 de marzo de 2013

PREPARANDO LA MOCHILA

 Hoy una entrada especial para una prima muy especial. 
 
 
 
¿Qué meto en la mochila?


Esa gran pregunta, que resolverla cuesta más que el  hecho de decidir hacer el Camino.
Entre las guías, páginas web, y experiencias personales de peregrinos que me preceden, tengo ideas para meter en la mochila, más que espacio tiene la propia mochila.

Lo típico, el "por si acaso..." directamente ni lo metas. Pero claro, surge un problema cuando vas a hacer el camino en primavera, porque es la época en la que despides el invierno y tímidamente saludas al verano, o como dirían las abuelas, época de "entretiempo". Y en esta época lo curioso es que el "por si acaso..." siempre viene bien.
 
Otro factor que no ayuda para meter o, llegados a este punto, sacar de la mochila, es que voy a recorrer el país de este a oeste. Vamos, que puedo salir de Roncesvalles con un metro de nieve (este año van bien servidos de nieve en el pirineo navarro), achicharrarme atravesando la llanura castellana, y entrar a Galicia y llegar a Santiago con más agua encima que en la propia cantimplora.
 
Bueno, pues voy a hacer una lista, y así no se me olvidará nada, y también me servirá para hacer criba si veo que mi mochila empieza a parecer el baúl de la Piquér.
  • Mochila (era obvio, no?)
  • Botas (bueno, éstas no van en la mochila pero hay que llevarlas. Hoy, por cierto, me han enseñado como atármelas...¿No sabía atarlas?...Sí que sabía, sí, no riáis tan rápido. Me han enseñado un truquito con los cordones para que no se vayan aflojando y así se evitan las rozaduras)
  • 2 pares de calcetines (antiampollas, con refuerzo especial en las zonas de mayor roce, fabricados con la mejor tecnología, probados por astronautas de la NASA -no sé para qué, si no tienen que andar en el espacio-... Ahora, que ya verás tú, como me sale ampolla en la zona que no está reforzada; o me sale algún tomatillo, como pasa con todos los calcetines)
  • 2 o 3 mudas (hay gente que me ha llegado a decir que fuese al Primark y me comprase 30 bragas baratas y las fuese tirando por el camino...sinceramente, entre las gomillas de las bragas del Primark, que igual me hacen más ampollas que los calcetines reforzados, pero en otro sitio que dolería mucho más; y el peso de las 30 bragas, que mucho no creo que sea pero todo suma... pues mira, que me llevo un par buenas y ya me las lavaré, que no pasa nada)
  • Saco de dormir (que pese poco que me tiene que quedar sitio para la almohada e?)
  • Toalla de microfibras (también está probada por la NASA)
  • Cantimplora
  • 2 pantalones (aquí he sido lista y llevo 4... Si, si, pa' chula yo que para algo soy de Bilbao, o eso dice el DNI. Pues si, 4 pantalones, utilizando toda mi inteligencia, llevo dos pantalones largos desmontables así que 2 pantalones que en realidad son 4)
  • 2 camisetas de manga corta (ojo con los colores, porque las claras dan más calor que las de color oscuro....¿o era al revés?....Mira!! me las llevo del color que tenga y que se encarguen los de la NASA en investigarlo, ya me contarán sus conclusiones para la próxima)
  • Sudadera, polar, chubasquero (estos son los accesorios de entretiempo admitidos por todas las guías. En este caso los "por si acaso..." están más que aceptados, más que nada por lo que decía antes, que son muchos días, el país muy ancho, y la climatología muy cambiante)
  • Chanclas para la ducha.
  • Gorra y gafas de sol (sólo un par e? que no tienen que conjuntar con los 4 pantalones que llevo)
  • Neceser (cepillo de dientes, pasta de dientes, crema solar, peine, gel y champú...y una pastillita de jabón -para poder lavar las 2 bragas que me llevo en lugar de las 30-)
  • Pinzas e imperdibles ( para secar la ropa húmeda colgándola de la mochila, todo, como habréis adivinado, tecnología punta de la NASA)
  • Un bastón.
  • Una navaja y linterna.
  • El móvil, una cámara de fotos y sus cargadores (obviamente para que todos os creáis que he hecho el camino tendré que hacer fotos. Y lógicamente, sin las fotos, este blog empezaría a carecer de sentido).
  • Pequeño botiquín (con la sanitaria hemos topado. Os hago un mini -resumen de lo que llevo para que no me llaméis friki, pero vamos, lo típico para hacer pequeñas curas, y para aliviar dolores varios: ibuprofeno, paracetamol, gasas, betadine, agujas, esparadrapo, antiinflamatorio en gel, apósitos....os puedo asegurar que hay más cosas)
  • Un cuaderno y un boli (mis memorias no se pueden almacenar en la memoria. Además, si ya he dicho que hay cosas que me voy a guardar para mí, las tendré que escribir en algún sitio, para que queden guardadas)
  • El DNI, la Tarjeta Sanitaria, una tarjeta de crédito y la credencial del peregrino (madre mía!! lo más importante y lo pongo lo último...en fin)
Yo después de esto, no sé si me voy al Camino de Santiago o a la guerra.
 
Seguro que meto algo más de lo que aquí he puesto.
 
 
 
¿Y la concha del peregrino?
 
Símbolo del peregrino y del Camino de Santiago en general. En otra ocasión os contaré la multitud de significados que tiene este símbolo.
 
"Por sus hechos los conoceréis". En este caso por la concha les reconoceréis. 
 
Como ya dije en la última entrada, los detalles cuentan. Y la concha del peregrino es un gran detalle, que no quería que quedase en el olvido.
 
No sabía muy bien que hacer con ella, si comprarla en Roncesvalles, si comprarla en Santiago (entonces hubiese ido sin identificar a lo largo del camino)... Tampoco sabía si era bueno, o malo (está claro que no pensaba que me iba a caer un rayo por el camino, por no tener la concha del peregrino).
 
No he tenido mucho tiempo para darle vueltas, porque una vez expuse esta duda, enseguida me salieron al rescate, y esta foto, da muestras del resultado. Ya tengo concha, ya ha recorrido el camino, y si la veis de cerca os daréis cuenta de que así es. Pesa poco (esto es importante para el camino), pero tiene mucha carga, porque no será el primer camino que recorra.
Significa mucho para mí y conlleva una gran responsabilidad.
 
Muchas gracias prima por el préstamo, señal de que este viaje no lo hago del todo sola.
 
Esta entrada te la dedico hoy a ti. GRACIAS.
 
 


miércoles, 20 de marzo de 2013

DETALLES QUE MARCAN LA DIFERENCIA


 
Una afirmación que no creo que nadie cuestione.
En los detalles está la diferencia de todo.

Cuando fui a recoger la Credencial, en la solicitud que tuve que rellenar para poder retirar mi credencial, entre las diferentes preguntas que se te hacen, está el motivo de la peregrinación...(puff)...¿y sólo me dan un folio? Esto va a ir para largo.


No hay que preocuparse, porque te dan 5 opciones para que tu elijas la que más se ajusta a tu "verdadero" motivo:
  • Religioso
  • Espiritual
  • Cultural
  • Deportivo
  • Otros
(...)
 
Casi prefería el folio en blanco.
 
Es difícil resumir en una de las casillas anteriores, el por qué de este camino. Sé, que es mero dato estadístico, pero me parece reducir mucho el decir que hago el camino por cualquiera de los motivos anteriores. Son motivos que abarcan mucho, y dicen poco; y seguro que si otra persona elige el mismo que tú, la razón de ser de su camino, no será la misma que la mía. Los detalles personales, vitales, y los que vayan apareciendo a lo largo del camino, marcarán la diferencia entre mi camino y el de cualquier otra persona.
 
 

Mientras rellenaba mis datos personales, oía de fondo como un matrimonio recogía sus credenciales y las de sus hijos, y el hombre de la Asociación de Amigos del Camino les decía:
- En la solicitud de sus hijos no han puesto el motivo del Camino...
La madre le contestó:
- Es que es muy personal y no quiero poner algo que ellos no estén de acuerdo.
-Ya, bueno...- intentaba explicar el hombre- pero, para hacer el camino algún motivo tendrá. No creo que lo haga por hacer.
La madre muy prudente, era consciente de que este, no es un camino que se hace a la ligera, y que las motivaciones, son muy diversas. Aunque conoce muy bien a sus hijos, no quiere aventurarse a adivinar que pasará por su corazón para decidir andar hasta Santiago. Es una decisión muy importante, una experiencia inolvidable, y ella no quiere ponerle nombre a lo que lleva a sus hijos a hacer este camino.
Aún así, el hombre dijo una gran verdad:
- Si decides ponerte en Camino a Santiago, alguna razón tendrás seguro. Habrá algo que te ha hecho asumir este reto.
 
 
Una vez más los detalles marcan la diferencia. Una familia de cuatro miembros, va a dedicar sus vacaciones a caminar hasta Santiago, y cada uno de sus miembros, individualmente, debe reflexionar sobre cual es el motivo que lleva a hacerlo.
 
Hay que buscar ese algo, eso que se remueve para hacer el camino. Hay que ponerle nombre. No se puede quedar en una simple locura, o corazonada que se te ocurre en un momento dado.
 
 
 

Sé que os habéis quedado con las ganas de saber, qué casilla marqué yo... Ya os dije que no iba a contar todo.


lunes, 18 de marzo de 2013

EMPEZANDO SIN ANDAR

Al final os habéis salido con la vuestra. 

Cada vez que decía "me voy a hacer el camino de Santiago..." me decíais "...ala que bien!!...espera!...y ¿por qué no haces un blog del camino?" Ala, pues aquí lo tenéis. No os podréis quejar.
Voy a intentar compartir lo que esta experiencia me vaya aportando, pero sin agobios...y siendo sincera, habrá muchas cosas que me guarde para mí...¿Si lo compartiré más adelante?...ya veremos.

Espero que no se quede en un blog sobre este camino (¿qué vida más corta para un blog, no?). ¿El destino del blog cuando el camino acabe?...Ya se verá.


Sé que igual es mucho pedir ...pero me encantaría que no sea un sitio donde yo escribo monólogos, sino que sea un lugar para compartir. 

¿Qué me decís?

¿Queréis caminar conmigo?

 


 

Para empezar a caminar, antes de ponerse a andar hay que preparar el material que vas a llevar. Necesitas algo que "acredite" que lo estás haciendo bien.

Ya que este camino, lleva intenciones de ser especial, ¿por qué no dar significado a su punto de partida?

Si estoy hoy aquí es por una vinculación muy especial con la Congregación de las Hermanas de Santa Ana, y este camino tiene su origen en parte, en mi relación con ellas.

Como el camino de Santiago, desafortunadamente no pasa, al menos el camino Francés, por Zaragoza, sí que quería hacer un "guiño" a esta ciudad donde encuentro a mi familia, que tanto me acoge, que tanto me da, y a la que tanto quiero. Por eso, antes de echar a andar la credencial la conseguí en Zaragoza, para que esta ciudad también tenga un hueco en mi camino.

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