martes, 25 de febrero de 2014

LA REALIDAD SUPERA A LA FICCIÓN

Y cuando menos lo esperas, ahí aparece en el Camino.


Esta claro que el tiempo en el camino no acompaña siempre, son muchos días atravesando el país de este a oeste, pasando por varias comunidades y provincias, y no puedes esperar que el sol luzca todos los días, y os aseguro que tampoco es muy recomendable que así sea.
Y, ¿qué se puede esperar del mes al que el refranero popular denomina como el más lluvioso? ("En Abril aguas mil", para el que no controle el refrán más repetido en todas las escuelas como ejemplo)....
¿Qué se puede esperar?....Pues eso mismo, lluvia y más lluvia.
Lluvia que hace que camines durante kilómetros nada más que viendo tus pies, lluvia que hace que vayas viendo la gravilla que hay en el camino, lluvia que hace que sientas como tu cuerpo se va convirtiendo en una bayeta, lluvia que hace que tu nariz vaya goteando...
Lluvia a fin de cuentas fría y húmeda.
Y al final llegas a tu destino, calada hasta los huesos, a la búsqueda de una ducha caliente que te caliente por fuera, y un tazón de caldo que te caliente por dentro.
Llegas, y no sabes muy bien si el lugar estará abierto o tendrás que seguir caminando bajo aquella cortina de agua.
Te acomodas donde puedes y cuando empiezas a sentirte a gusto con tu taza caliente entre las manos...descubres delante de tus ojos una imagen familiar. No puede ser, ¿cómo he llegado a parar allí?¿cómo es posible? Semanas atrás había buscado y buscado sin éxito este lugar y había desistido en encontrarlo pensando que algo parecido o mejor me depararía el Camino, sin embargo, allí estaba por "casualidad". Sólo pensé ¿cómo puede ser?...PROVIDENCIA.
Por más vueltas que le de, nunca llegaré a encontrar la solución, y espero no encontrarla nunca, y que sigan existiendo las casualidades así....
....porque la mayoría de las veces....la realidad supera a la ficción.

martes, 18 de febrero de 2014

ETAPA SIN SELLO

Así es. Todo buen peregrino sabe que debe ir sellando su credencial para que una vez llegue a Santiago, le den su preciada Compostela, certificado que acredita que has hecho los últimos 100km a pie.
¿Y qué pasa con los 700km restantes? Eso si vienes de Roncesvalles. ¿Y si vienes de más lejos? Burdeos, Lérida, Barcelona.... Esos km, ¿no se te reconocen? Que injusto, no?
Pero si como bien digo eres un buen peregrino, sabrás que Santiago no es más que la guinda del pastel, el premio, final... Lo importante no será haber sellado y llegado a Santiago, lo importante será haber hecho el Camino. Cómo lo has hecho, qué te ha pasado, qué has vivido. No necesitarás sellos.
Los sellos importantes en el Camino serán los que no se imprimen en ninguna credencial: un amanecer, un paisaje, la compañía, una buena conversación, ducha reparadora, un abrazo, una cena compartida con los compañeros... ya sabes esos sellos que se quedan impresos en el corazón.
Al pasar por Santo Domingo de la Calzada y entrar en la Catedral, el gallo no cantó augurando un buen camino; pero al final de la etapa recibí uno de esos sellos que no se imprimen en la credencial. Un buen final de etapa con todos aquellos que van formando parte de tu familia peregrina.
Todos esos sellos que se imprimen en el corazón los recibí el día de hoy. ¿Y qué más da si no canta el gallo? Estaría echando la siesta. Con un final como el de hoy, perdonaremos al gallo por no estar más atento. 

jueves, 13 de febrero de 2014

31 DÍAS - 1 VIDA

Hola a todos los que me leíais, seguíais y a los nuevos que os incorporáis .
Lo primero de todo es pedir disculpas por dejar esto a medias. Y con esto, me refiero al blog, fuente de información de mis aventuras camineras, porque sé que muchos teníais noticias de mí en el camino a través de este portal. Pero se me hizo imposible hacer un blog decente a lo largo del Camino. Suficiente tenía ya con caminar, hacer la colada, curar mis pies (cosa que llevaba gran dedicación en tiempo...ya os contaré), estar con la gente que me acompañaba, escribir el diario... Así que decidí dejar aparcado un poco esta propuesta.
Sin embargo, como ya he dicho, tengo un diario, un montón de fotos, casi infinitas experiencias, y muchas ganas de compartirlo ahora. También me servirá a mí para poderle dedicar tiempo a recuperar parte del diario que escribí.
Muchos ya sabéis el final de la historia, y es que llegué a Santiago (ala! ya os lo he destripado a los nuevos). Pero no conocéis el Camino que es realmente lo importante y por eso voy a seguir con el blog. 

He de decir, que algunos pensaban que no llegaría más allá de Logroño, yo tampoco estaba segura, aunque volverme a mitad no me preocupaba. Pero...decir que esa minoría se nota que no me conocía, porque a cabeza dura me ganan pocos verdad?

Bueno, voy a dejar de escribir que es lo que voy a hacer, y me pondré rápidamente manos a la obra a hacerlo....
Y cómo no es lo mismo contarlo que vivirlo...voy a contar cómo viví el Camino de Santiago.

Gracias a todos. A los que venís por primera vez, pero sobre todo a los que vinieron y me acompañaron.

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